Las tomas de beneficios con un mercado sobrecomprado, pero, sobre todo las preocupaciones sobre la inflación impulsaron el movimiento a la baja en los índices bursátiles mundiales.
El retroceso se inició nada más publicarse la cifra de índices de precios de producción, que mostraron nuevas subidas con un 0.6% para el mes de octubre, lo que profundizó las preocupaciones sobre la inflación.
Los datos indicaron que la alta inflación, que se ha convertido en la principal preocupación no sólo para los inversores sino también para la Reserva Federal, podría ser más persistente de lo que en un principio se pensaba con escasez de oferta global, por las disrupciones de las cadenas de suministros y problemas en las unidades de producción.
El informe del IPC de hoy miércoles será analizado en busca de pistas para conocer en qué medida los precios de producción se traspasan al consumidor, cuyo gasto representa alrededor del 70% de la economía de Estados Unidos.
Por otro lado, para agravar más la situación, el petróleo se disparaba al alza, después de que la EIA (US Energy Information Adminsitration) no informara de ninguna medida relacionada con la liberación de reservas estratégicas que había insinuado el presidente Biden para contrarrestar la falta de colaboración de los países de la OPEP+, que se niegan a aumentar la producción de crudo. Por el contrario, la EIA pronosticaba una caída de la demanda global para el año que viene.
El índice Nasdaq cerraba la sesión con una pérdida de un 0.70%, la primera relevante después de más de dos semanas de ganancias continuadas impulsadas por las publicaciones de los resultados empresariales que batieron todas las expectativas.
La temporada de ganancias está a punto de terminar, por lo que no habrá nuevos incentivos que alienten nuevas subidas, y menos aún, con un escenario técnico que empieza a dar señales de agotamiento, en el caso del Nasdaq con divergencias bajistas en el RSI semanal.
La acción que ha liderado estas profundas pérdidas ha sido Tesla con un desplome del 12% después de que Elon Musk realizara una encuesta en Twitter sobre si debían vender o no el 10% de sus acciones. El resultado fue que sí. Musk aseguraba que cumpliría el resultado y todo indica que así está siendo.
Fuentes: Bloomberg, Reuters